martes, 8 de marzo de 2011

ENCUENTROS UTE-IES (2010/2011)
ENCUENTRO UTE-IES “SALVADOR SERRANO” DE ALCAUDETE
OBJETIVOS
Transmitir experiencias humanas reales para que los alumnos/as reflexionen sobre su propia relación con el alcohol y otras drogas, sobre actitudes ante las mismas y sobre su conducta ante el tiempo libre durante el cual tienen acceso a ellas, especialmente el fin de semana.
DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD
Encuentro celebrado el día 23-02-2011 en el salón de actos del IES “Salvador Serrano” de Alcaudete.
Participaron por el IES profesores y cinco cursos de 3º de la ESO, dos cursos de PCPI y dos cursos de electricidad. Durante el transcurso del encuentro se incorporaron más cursos. De parte de la UTE participaron profesionales y seis internos.
La actividad tiene inicio con las introducciones de Enrique (orientador del IES) y de Diego (coordinador de la UTE). Ambos destacaron la importancia de estos encuentros y recordaron la muy positiva valoración del encuentro del curso anterior. También se invito a los alumnos a que fuesen participativos haciendo preguntas y contando sus propias experiencias, todo con el objetivo de hacer de estos encuentros una actividad dinámica. Tras las breves introducciones los internos narraron sus experiencias personales acompañadas de las puntualizaciones de los profesionales de la UTE.
“No tengo familia, soy politoxicómano y con 16 años contraje la hepatitis. Prostituía mi personalidad, he tenido que robar para drogarme. Mi experiencia con las drogas hoy me hace ver que en ningún caso fue placentera. Si tenéis problemas con las drogas pedir ayuda, me hacéis sentirme persona porque puedo expresaros algo que os puede ayudar”, contaba Enrique interno de la UTE.
Juan C. (interno): “Me gustaba ser popular y me juntaba con los que creía que eran los mejores, los que fumaban porros. Me enganche en la droga y me quería hacer el fuerte y el violento, llevaba una doble vida. Comencé a maltratar a mi mujer por culpa de la doga, hacia sufrir a las personas que más quería, a mi madre casi le cuesta la vida. Robé 7000 E y me los gaste en menos de una semana, quería vivir muy deprisa. Pensaba mañana me quito y ese mañana nunca llegaba. Soy responsable de todos mis actos”.
Pepe (educador UTE): “Las personas cambiamos cuando somos conscientes, cuando nos damos cuenta por nosotros mismos. Cada uno es responsable de sus conductas”.
Diego (coordinador UTE): “¿En qué momento una persona se engancha en las drogas?, nadie sabe cuál es ese momento.
Alumna:” ¿Por qué seguisteis consumiendo si no os sentó bien la primera vez? Por los colegas, por estar en ambiente, por no desentonar y por aparentar, respondieron los internos.
Víctor (interno):” Iba bien en los estudios y todo lo que pedía me lo daban. La primera vez no me gusto pero quería ser como los que consumían, quería destacar. Consecuencia del consumo no aceptaba las normas de mis padres, agredí a mi padre, conmigo era un infierno vivir. Con 16 años comencé a robar, robé a mi familia”.
Alumna:” ¿Qué pensáis hacer con vuestra vida después de la cárcel?”. Recuperar mi familia, ser feliz, trabajar legalmente, hacer feliz a mi familia, luchar contra la droga cada segundo de mi vida, vivir ahora que no dependo de la droga, tomar decisiones por mí mismo”, respondieron los internos.
“Mis padres se casaron muy jóvenes y pronto surgieron los problemas entre ellos, palizas de mi padre a mi madre. Esto me generaba frustraciones y lo pagaba con mi hermana. Comencé a consumir alcohol. Con 17 años me fui a la academia militar de Zaragoza y en los ratos libres me metí en un grupo neonazis, eran muy violentos y me salí del grupo. Los compañeros de borracheras creía que eran mis amigos, me decían lo que quería oír, esos no eran mis amigos. Más tarde me casé y pronto comenzaron las discusiones hasta que agredí a mi mujer. Todo lo que vi en mi infancia lo he hecho de adulto”, narraba Carlos (interno UTE).
Alumna:” ¿Tenéis miedo a recaer?”. “ Si, cuando piensas en la droga tienes que intentar cambiar tu pensamiento”, decían los internos.
Pepe (educador):” Es una lucha diaria. Yo decido voluntariamente que no quiero consumir. La intención debe ir acompañada de acción, lo contrario sería ilusión. Los saboteadores cuando ven a otra persona bien se sienten mal, se ven a ellos mismo mal e intenta hacerle mal a la otra persona”.
Manuel (interno):” Todo comenzó cuando pase del colegio al instituto, no estudiaba y le echaba la culpa a los profesores. En verano mis padres me internaron en un colegio privado (Alto Castillo) pero no sirvió de nada. Mis padres se separaron y no lo asumía, me juntaba con los más traviesos, me atraían, me refugié en las drogas y comencé a robar. Insultaba a mis padres, los veía como enemigos. Mi novia me planteo tener un hijo y se quedó embarazada. Más tarde cometí un atraco y entre en la cárcel, mi novia me dejó”.
Juan M. (interno):”Tuve una infancia normal pero mis padres comenzaron a discutir y eso me afectaba. Empecé a juntarme con gente conflictiva, los que creía que eran los más flamencos. Mi padre era alcohólico y cuando venía del bar me pegaba. Con 14 años me iba de fiestas, así fue como me inicié en el consumo e incluso vendía drogas, era una manera de tener poder y de llamar la atención. Hoy pienso en todo el daño que le he hecho a mi madre y eso me da fuerzas, pero también tengo que pensar en mi mismo, hacerlo por mi”.
CONCLUSIONES
• Si se tiene problemas con las drogas hay que pedir ayuda. Los errores si se comparten se pueden superar con la ayuda de los demás. Si pedimos ayuda estamos abriendo la puerta para que los demás puedan intervenir y nos ayuden a superarlo.
• Al realizar un análisis de la relación entre el consumo de alcohol y otras drogas y las conductas violentas podemos llegar a la conclusión de que el consumo es uno de los factores que genera la violencia. Es evidente el efecto intoxicante del alcohol, las anfetaminas y la cocaína sobre la agresividad en los adolescentes. Es observable, en demasiados casos, la relación causa-efecto entre el consumo de alcohol y otras drogas y la conducción temeraria, el absentismo escolar y las conductas violentas.
• El grupo de los iguales facilita seguridad, estima personal, apoyo, separación de los padres, proporciona ideales, intereses, valores etc. El aprendizaje social que se realiza en el grupo es un factor muy importante en las conductas. Las actitudes favorables hacia las drogas (destacar, ser popular, aparentar et.,) tienen una influencia sobre el consumo, sobre todo si estas actitudes son compartidas por el grupo. Por todo ello es fundamental la capacidad del adolescente a la hora de elegir el grupo.
• Las conductas agresivas de diverso tipo y las conductas de consumo de los padres tienen una fuerte influencia en los hijos dado que estas conductas son exhibidas por personas con un importante peso afectivo. Si son frecuentes llega un momento en que los hijos las ven normal y se produce “tolerancia” hacia la violencia o consumo y estaremos ante una imitación de conductas. Son factores importantes y muy a tener en cuenta por parte de los padres la educación, las relaciones afectivas, las conductas violentas, la conflictividad familiar, la comunicación, las conductas de los padres frente al consumo de alcohol y otras drogas.
• El estilo educativo de los padres debe moverse entre el control firme pero sin rigidez, es decir, explicación razonable de las normas y la participación de los hijos en la toma de decisiones. Este estilo educativo quizás sea el más eficaz a la hora de la prevención de conductas incluyendo el consumo de drogas. Si los padres somos autoritarios o permisivos no estaremos en el camino ideal para la prevención.

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